Equipo NT: a un paso de la Gran Final de Emprende U 2026

La innovación cobra verdadero sentido cuando nace para resolver problemas reales. Ese es el espíritu que impulsa a NT, un equipo integrado íntegramente por estudiantes de la Universidad Tecnológica Nacional – Facultad Regional Tucumán. Con un enfoque interdisciplinario, está conformado por Mario Roberto Quiroga, Jeremías Mastafa Nazar y Nicolás Pinto – estudiantes de Ingeniería en Sistemas de Información-, junto a Gonzalo Fabricio Lescano, estudiante de la Licenciatura en Higiene y Seguridad.

Su compromiso, trabajo en equipo y capacidad de transformar una necesidad en una solución innovadora los llevó a convertirse en uno de los 11 proyectos semifinalistas, entre 115 iniciativas presentadas en la sede Tucumán, del concurso Emprende U 2026.

En esta nueva edición de ISIconVos: Historias que Inspiran, conversamos con los integrantes de NT sobre el origen de ALPA, los desafíos del proyecto, el valor del trabajo interdisciplinario y las expectativas con las que afrontan esta importante instancia que los acerca a la Gran Final Nacional.

Comencemos…

1. Cómo nació este grupo de trabajo. ¿Qué los motivó a unirse para desarrollar un proyecto de estas características?

Nos conocemos desde los 13 años, compartimos el secundario en el Liceo Militar General Araoz de Lamadrid, y esa confianza de años es lo que hace que el equipo funcione.

Cada uno tiene un perfil distinto. Mario está en el backend y el dashboard, Jeremias en firmware y comunicaciones con ESP32 y LoRa, Gonzalo lidera el modelo de negocio y el pitch, y Nicolás se ocupa del diseño de hardware y PCB. Nos complementamos, y esa es nuestra mayor fortaleza.

La idea de ALPA nació de ver una oportunidad real de aplicar tecnología a un problema que afecta a nuestra provincia. No queríamos hacer un proyecto de escritorio. Queríamos construir una solución que realmente funcionara en el campo, que permitiera detectar los incendios a tiempo y contribuir a proteger no solo la producción agropecuaria, sino también el ambiente, los recursos naturales, las comunidades rurales y el trabajo de miles de familias que dependen de esta actividad.

2. ALPA surge para dar respuesta a una problemática concreta. ¿Cómo nació la idea y qué necesidad identificaron para comenzar a trabajar en esta solución?

La idea nació de una realidad que vivimos muy de cerca. Cada invierno, los incendios de cañaverales vuelven a afectar distintas zonas de Tucumán, generando importantes pérdidas económicas, ambientales y sociales. Al conversar con productores, bomberos y otros actores del sector, descubrimos una problemática crítica: en gran parte de las zonas rurales no hay cobertura de telefonía celular ni acceso a internet. Esto hace que, en muchos casos, los productores adviertan el incendio cuando ya transcurrieron entre 30 y 40 minutos desde su inicio, un tiempo determinante si se considera que, después de los primeros 15 minutos, el fuego comienza a expandirse rápidamente y su control se vuelve mucho más complejo.

Ahí identificamos la necesidad crítica: un sistema de detección temprana que funcione sin conectividad, sin depender de infraestructura existente, y a un costo accesible… Así nació ALPA.

3. Todo proyecto tiene un camino de aprendizaje. ¿Cuáles fueron los principales desafíos que enfrentaron durante el desarrollo de ALPA y qué les dejó esta experiencia como equipo?

El mayor desafío fue técnico: integrar sensores analógicos con transmisión LoRa en un entorno tan hostil como el campo tucumano, en el cual abundan elementos difíciles de controlar, como lo pueden ser el polvo, el calor extremo, la humedad, y el sol directo.

Pasamos por dos prototipos. El primero con WeMos D1 R32 lo descartamos por limitaciones de consumo energético. El segundo, con XIAO ESP32-S3 y Wio-SX1262, permitió alcanzar el rendimiento y la autonomía necesarios para la solución que buscábamos.

Otro de los grandes desafíos fue la etapa de validación. Desde el inicio tuvimos claro que no queríamos desarrollar una solución basada en suposiciones, sino en las necesidades reales de quienes enfrentarían esta problemática. Por eso salimos al territorio y realizamos entrevistas en profundidad con productores, bomberos, aseguradoras e ingenieros. Ese proceso transformó por completo el proyecto: comprendimos que no bastaba con emitir una alerta, sino que era indispensable brindar coordenadas GPS precisas, generar información auditable para las aseguradoras y garantizar una detección temprana, donde incluso cinco minutos pueden marcar la diferencia entre controlar un incendio o enfrentar pérdidas irreparables.

Como futuros ingenieros en Sistemas aprendimos que desarrollar tecnología implica mucho más que programar o diseñar dispositivos. Significa comprender el contexto, relevar necesidades, analizar procesos y construir soluciones que respondan a problemas concretos. Esta experiencia nos enseñó que escuchar al usuario es una etapa fundamental del desarrollo, porque la verdadera innovación no está en la tecnología en sí, sino en el valor que genera para las personas.

4. En la sede Tucumán de Emprende U se presentaron 115 proyectos y ALPA logró posicionarse entre los 11 semifinalistas. ¿Qué significa para ustedes haber alcanzado este logro?

Ser seleccionados entre los 11 proyectos semifinalistas de los 115 presentados en la sede Tucumán fue una enorme satisfacción y un reconocimiento al trabajo, la dedicación y el compromiso que pusimos en cada etapa del proyecto. Fue uno de esos momentos que quedan grabados, porque sentimos que todo el esfuerzo invertido durante estos meses había dado sus frutos.

No es solo un reconocimiento académico. Es la validación de que nuestra propuesta responde a una necesidad concreta. Llegar hasta aquí nos llena de orgullo, pero también nos compromete a seguir trabajando con la misma dedicación, porque cada paso que damos refuerza la responsabilidad de estar a la altura de este desafío.

Este no es un punto de llegada, es un punto de partida. Y la verdad, estamos más comprometidos que nunca.

 

5. Más allá de la competencia, hoy muchos estudiantes, docentes y graduados de Ingeniería en Sistemas siguen de cerca este recorrido. ¿Qué sienten al saber que toda la comunidad ISI acompaña y celebra este logro junto a ustedes?

La verdad es que es muy emocionante. Desde el momento en que el equipo del Departamento de Sistemas tomó conocimiento de nuestro proyecto, nos han brindado apoyo, contactos y asesorías muy provechosas para un grupo de jóvenes emprendedores como nosotros.

Saber que hay compañeros que están siguiendo nuestro recorrido, que celebran cada paso, te empuja a seguir. Ojalá sirva para que más estudiantes se animen a llevar sus ideas adelante, porque el acompañamiento existe.

6. Este viernes enfrentarán una instancia decisiva que puede llevarlos a la Gran Final Nacional. ¿Con qué expectativas llegan a esta semifinal y qué significaría dar ese próximo paso?

Nos estamos preparando al 200%. Sabemos que la competencia puede ser fuerte, pero creemos firmemente que ALPA puede ayudar a muchas personas, de forma directa e indirecta. Recién estamos dando los primeros pasos, pero estamos convencidos de que este es solo el comienzo de un proyecto con un enorme potencial de crecimiento e impacto.

Vamos con el prototipo funcionando, con datos y entrevistas reales de productores y con un modelo de negocio viable.

Pase lo que pase este viernes, tenemos la certeza de que ALPA recién comienza.

7. Para finalizar, ¿qué mensaje les gustaría compartir con aquellos estudiantes que tienen una idea innovadora y aún no se animan a transformarla en un proyecto?

Anímense y no se queden en la idea, salgan a hablar con la gente, pregunten, escuchen, validen. Como nos enseñan constantemente en la facultad, la mejor tecnología del mundo no sirve si no resuelve un problema que alguien realmente tiene.

Nosotros arrancamos con una idea en una hoja y hoy tenemos un prototipo funcionando, entrevistas a productores, un modelo de negocio, y estamos en semifinales de EmprendeU. Todo porque un día decidimos hacer, no solo pensar.

El momento perfecto no existe. Arranquen con lo que tienen. El resto se construye en el camino.

La historia de NT demuestra que las grandes ideas no surgen por casualidad: nacen de observar el entorno, trabajar en equipo y animarse a transformar los desafíos en oportunidades.

Más allá del resultado de la competencia, el recorrido de ALPA refleja el espíritu que caracteriza a nuestros estudiantes: compromiso, innovación, aprendizaje constante y la convicción de que la ingeniería puede mejorar la vida de las personas.

Desde el Departamento de Ingeniería en Sistemas de Información celebramos este logro y les deseamos el mayor de los éxitos en las semifinales de Emprende U 2026. Estamos convencidos de que cada paso que dan inspira a más estudiantes a creer en sus ideas, asumir nuevos desafíos y demostrar que, desde las aulas, también se construyen soluciones para transformar la realidad.